Las 6 claves del éxito para la FTV compartida

Qué puede ofrecer la energía fotovoltaica a las comunidades de propietarios y cuál es el objetivo principal del autoconsumo?

Hay que tener claro como punto de partida, que el objetivo de la fotovoltaica en las comunidades de propietarios no es transformar una comunidad propietarios en un fabricante de electricidad, si no dotar al edificio de una autoproducción energética que sea capaz de alimentar la demanda de las viviendas o de los servicios comunitarios.

Convertir una comunidad de propietarios en un negocio que termine vendiendo energía puede ser realmente complejo y un gran foco de conflictos a corto medio y largo plazo.

Cumpliendo este proceso y las pautas que en él se reflejan se garantiza el éxito de una instalación fotovoltaica de manera compartida. Las comunidades de propietarios son complejas y singulares y la incorporación de elementos externos y novedosos en este ámbito requiere cautela y paciencia.

Nos encontramos ante un cambio de modelo energético donde nos va a tocar vivir un cambio en la manera de consumir energía y en la percepción que tenemos del confort.

La aplicación de las instalaciones fotovoltaicas compartidas sumadas a la necesidad de rehabilitar energéticamente el edificio traerá como consecuencia que la demanda térmica caiga radicalmente concentrando única y exclusivamente la carga energética en tres aspectos, en la generación de agua caliente sanitarialos electrodomésticos y el vehículo eléctrico.

Vamos camino de una electrificación integral que solo puede tener éxito si somos capaces de diseñar, gestionar y utilizar coherentemente las instalaciones y los equipamientos diseñados para tal fin. Para que la fotovoltaica en el sector residencial tenga éxito es necesario huir de los grandes números de las grandes cifras y de las grandes inversiones.

No estamos solo frente a una revolución o transformación energética sino que estamos al inicio de una revolución social y cultural ligada al uso de la energía.

No conseguiremos nada instalando cubiertas fotovoltaicas en nuestros edificios y derrochando energía en su interior. No conseguiremos nada instalando sistemas comunitarios en el sector residencial si no somos capaces de gestionar y cohesionar el comportamiento de todos los propietarios.

 

La aplicación de la FTV compartida en el sector residencial tiene por objetivo reducir las emisiones de C02 en los entornos urbanos y no por convertir a las comunidades en “pequeñas compañías eléctricas” que buscan un beneficio económico.

La recomendación principal es utilizar el sentido común en todas sus derivadas, huir de los intereses comerciales, acompañarse de verdaderos profesionales y contar siempre con el asesoramiento especializado de empresas con experiencia. La mejor garantía para el éxito de la FTV compartida es precisamente cambiar la manera de utilizar la energía cambiando la manera de relacionarnos entre nosotros y nuestro entorno más cercano.

CLAVES DE LA FOTOVOLTAICA COMPARTIDA (DESCARGAR)

Comparte esta entrada