STECHOME ✔️ Tecnología para la eficiencia energética

Reparto de consumo energético

Repartos energéticos justos y eficaces.

Patinillo de contabilización energética
Sistema centralizado de una comunidad de propietarios

La medición individualizada de los consumos energeticos para los sistemas centralizados se haya puesto de moda por algún que otro interés comercial aunque los servicios y soluciones para repartir la energía térmica de calefacción y agua caliente sanitaria llevan muchos años de recorrido y evolución.

El máximo confort, al mejor precio y con el menor consumo.

Los sistemas centralizados se empezaron a implantar hace muchos años en nuestras ciudades y tras un breve parón por la crisis del petroleo del 1980 donde se puso de moda la individualización, se ha demostrado que «es la formula más eficaz para tener el máximo confort al menor precio». Actualmente y tras la entrada en vigor del CTE en el 2007 es la formula más usada para proporcionar energía y confort a los edificios con más de 30 viviendas, permitiendo ademas la integración más eficiente y eficaz de las energías renovables.

Para los nuevos proyectos o aquellos que se desarrollaron tras la entrada del CTE, la incorporación de contadores y sistemas de medición es obligatoria pero para los anteriores queda un gran proceso de transformación. La premisa actual y lógica, es la reducción de la demanda a través de la gestión individualizada del consumo y coste. El reto de la sociedad actual no esta en medir, sino en reducir la demanda y repartir proporcionalmente el consumo, empoderando a las familias frente a su factura energética.

¿Cómo se contabiliza el gasto de calefacción en instalaciones con calefacción central?

La Directiva Europea 2012/27/UE de Eficiencia Energética establecía que  el 1 de enero de 2017 los hogares debían de contar con contadores individuales de calefacción.

Lo que pretende la normativa europea es que, si hasta ahora en muchos edificios existentes con calefacción central se paga la calefacción a través de los gastos de comunidad, con la aplicación de la Directiva se pretende que esta situación cambie, para que se pague en función del consumo de cada vivienda y se realice una utilización más racional de la energía.

A fecha de publicación de este artículo (4 de marzo de 2019), la Directiva 2012/27/UE ha sido transpuesta a nuestro ordenamiento jurídico a  través de diversas normas, entre otras:

  • La Ley 18/2014, de 15 de octubre, de aprobación de medidas urgentes para el crecimiento, la competitividad y la eficiencia, por la que crea el sistema de obligaciones de eficiencia energética y el Fondo Nacional de Eficiencia Energética.
  • El Real Decreto 56/2016, de 12 de febrero, por el que se establece el marco normativo en lo relativo a las auditorías energéticas, la acreditación de proveedores de servicios y auditores energéticos y la promoción de la eficiencia del suministro de energía.

Sin embargo, queda pendiente aplicar a nuestra legislación nacional esta Directiva en lo que se  refiere a las obligaciones derivadas del artículo 9.3 en relación con la contabilización individualizada de los costes de calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria de edificios existentes.

Actualmente:

  • Es obligatorio instalar contadores de agua caliente sanitaria ACS en todos los edificios. Esta obligación se incluyó en la IT.IC.26 del año 1980 aprobada por Real Decreto 1618/1980, de 4 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de Instalaciones de Calefacción, Climatización y Agua Caliente Sanitaria, con el fin de racionalizar su consumo energético.
  • Los edificios de nueva construcción deben tener un sistema que permita el reparto de los gastos de calefacción, refrigeración y ACS. El Real Decreto 1751/1998, de 31 de julio, en el que se aprueba el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) y sus Instrucciones Técnicas Complementarias (ITE) y se crea la Comisión Asesora para las Instalaciones Térmicas de los Edificios (BOE núm. 186 de 5 de agosto), obliga a los nuevos edificios a disponer de un sistema que permita el reparto de los gastos correspondientes a cada servicio (calor, frío y agua caliente sanitaria) entre los diferentes consumidores, tal y como establece su Instrucción Técnica 1.2.4.4.

El proyecto de Real Decreto publicado por el Ministerio de Energía, pendiente de aprobación, vendría a completar la transposición de la Directiva 2012/27/UE, al establecer la obligación de los clientes finales de calefacción y refrigeración de instalar contadores individuales, siempre que sea técnicamente viable y económicamente rentable, de manera que se permita a dicho cliente final conocer y optimizar su consumo real de energía.

Cómo funciona hoy en día el servicio de repartos energéticos?

El servicio de repartos energéticos engloba diferentes actividades y busca distribuir los gastos económicos producidos en un periodo de tiempo determinado entre los usuarios o consumidores del sistema centralizado en función a su cuota de participación y consumo o grado de confort.

Estas tareas incluyen o abarcan la lectura de contadores sea manual o digitalmente, el reparto energético en función a las formulas fijadas, la generación de recibos informativos de consumo y coste, la facturación o domiciliación bancaria y el soporte de atención al usuario para consultas o incidencias sobre el consumo.

El objetivo fundamental de estos procesos es cubrir los gastos generales vinculados a los sistemas centralizados, distribuyendo entre todos los usuarios del sistema los gastos de manera proporcional a su cuota y consumo, evitando la morosidad y el aprovechamiento ilícito de un servicio comunitario y garantizando el máximo confort al menor coste posible.

Un elemento importante para el buen desarrollo de todo el proceso de reparto y distribución del gasto energético es la tecnología. Incorporar sistemas que permitan telegestionar y leer los consumos a tiempo real o de forma remota, facilita por un lado la vigilancia energética y por otro lado contribuye al empoderamiento de las familias ya que pueden seguir desde sus hogares la evolución de sus consumos.

Estos servicios «administrativos» intentan abordar lo que es el mayor gasto y foco de conflicto en las comunidades de propietarios. Generalmente se engloban dentro de estos procesos los gastos pertenecientes a los suministros de gas natural, gasóleo C, Biomasa o cualquier otra energía primaria, se incluyen también los consumos y costes eléctricos, de mantenimiento preventivo y correctivo así como los concernientes a la gestión administrativa.

No existe una formula «oficial» y cada edificio puede establecer la formula que estime más conveniente para repercutir los gastos a sus usuarios aunque generalmente se utilizan dos formulas. Tampoco existe una periodicidad establecida, aunque lo recomendable es realizar un reparto mensual. A continuación se detallan las dos formulas más habituales:

  • El reparto fijo pasa por establecer anualmente una tarifa compuesta por un importe fijo mensual y aplicar un precio por cada Kwh de calefacción y otro por cada m3 de ACS.
  • El reparto variable, se traduce también en un concepto fijo, un precio por Kwh de calefacción y m3 de ACS pero es calculado cada periodo

Uno de los elementos más importantes para que el sistema de repartos sea efectivo es la operación bancaria y administrativa con una cuenta bancaria exclusiva denominada «cuenta energética» donde se domicilien todos los gastos del sistema así como todos los ingresos. De esta manera se realiza una gestión contable y administrativa totalmente transparente y permite evaluar periódicamente las tarifas establecidas.

Stechome, gestiona actualmente más de 9.000 viviendas, realizando todo tipo de formulas de reparto y atendiendo a cientos de administradores de fincas, empresas de mantenimiento y usuarios. Stechome desarrollo hace bastantes años diferentes herramientas y soluciones TIC para facilitar las operaciones de lectura, reparto, recibo y domiciliación bancaria incluso facilitando gratuitamente para sus clientes una aplicación web para seguir la evolución de sus consumos, costes y comportamientos. Ademas se ha desarrollado y probado con éxito en más de 2.000 viviendas una exclusiva formula de prepago energético, donde las familias pueden seguir a tiempo real su consumo y recargar su saldo de manera «virtual». Una importante herramienta para el empoderamiento energético valorada muy positivamente por aquellas comunidades con situaciones de morosidad o destinadas al alquiler.